Enfermedades virales en gatos: todo sobre el Calicivirus y la Hepatitis
¿Alguna vez has escuchado hablar sobre la hepatitis y el calicivirus felino? Si tienes gatos estos temas te interesan, y si convives con un vecino que lo tenga de mascota, ¡también te compete estar enterado! El calicivirus felino se manifiesta a través de una alta capacidad de mutación, tiene lugar sobre múltiples cepas en distintos niveles de virulencia, y en los casos más extremos, puede provocar neumonía, inflamación articular, o presentarse de forma sistémica en múltiples órganos.
Por otro lado, la hepatitis en gatos, se define como la infiltración de células inflamatorias dentro del parénquima hepático. Dicho sistema está formado por hepatocitos y está compuesto por células que son responsables de la desintoxicación, el metabolismo, síntesis de proteínas, y todo tipo de funciones vitales.
Ambas enfermedades son de alto riesgo para tu gatito, y aunque no se transmiten a los humanos, en el animal pueden desencadenar graves consecuencias a corto plazo en un abrir y cerrar de ojos. He ahí la importancia de que acudas a un veterinario, en el momento preciso, antes de que se produzcan complicaciones que no tienen vuelta atrás.




Calicivirus felino: principales síntomas, cómo se transmite y formas de prevenirlo
El calicivirus felino es un virus altamente contagioso que afecta a gatos de todas las razas y edades. El virus de ARN pertenece a la familia Caliciviridae y al género Vesivirus, y al principio, puede parecer una gripe común, pero es una enfermedad respiratoria que resulta letal, si no existe tratamiento ni consulta.
¡Mantente atento, apenas tengas conocimiento del diagnóstico! Puesto que los síntomas pueden aparecer entre 2 y 10 días después de la infección. Si esto es así, tu mascota podría estar batallando contra el calicivirus felino (FCV), bajo una intensidad leve o moderada, sin tu conocimiento. Confirma con un experto si observas estornudos, secreciones nasales y úlceras orales.
Síntomas comunes
Como toda enfermedad, el calicivirus felino se observa después de diferentes complicaciones, y estas pueden responder diferente en cada gato. Ante el primer comportamiento anormal, debes acudir a un especialista para descartar o tratar adecuadamente la situación. Especialmente, si notas a tu mascota deshidratada y desnutrida. Mira de cerca otros síntomas que pueden darte luces de que algo no anda bien.
- Secreciones nasales y oculares.
- Estornudos frecuentes.
- Úlceras en la boca y la lengua.
- Fiebre moderada o alta.
- Pérdida de apetito o letargo.
- Dificultad para respirar.
Cuidado: el Calicivirus se transmite tras el contacto directo y tarda días en abandonar el sistema inmune
De acuerdo a diferentes estudios, el calicivirus felino se propaga, principalmente, cuando hay contacto directo con saliva o secreciones oculares y nasales de gatos infectados. De igual modo, puede transmitirse por medio de objetos contaminados como: bebederos, comederos y ropa de los cuidadores.
Cabe destacar que puede sobrevivir en el ambiente durante varios días y extenderse hacia otras superficies, cuando no existe una higiene adecuada que ayude a prevenir su propagación. Su nivel de contagio aplica solo en gatos, pero aun así, es importante tomar acción para conservar al resto de los felinos en perfecto estado de salud. A continuación, un breve listado de los gatos que podrían estar más expuestos a la enfermedad:
- Gatitos jóvenes que tienen un sistema inmunológico en desarrollo.
- Felinos mayores con defensas debilitadas.
- Felinos no vacunados o con vacunas incompletas.
- Gatos que viven en colonias, refugios o criaderos con alta densidad de población.
Principales formas de contagio para las que debes estar preparado
Es importante que conozcas las principales vías de transmisión, ante cualquier novedad que observes en el hogar.
- Contacto directo: Las lágrimas, salivas y secreciones nasales contienen una carga viral muy alta y pueden sobrevivir durante una semana. Así que, un gato sano puede contagiarse con facilidad al entrar en cercanía con los fluidos de uno que esté enfermo, aun cuando no haya mostrado mayores signos.
- Contacto por medio de objetos contaminados: El calicivirus felino se puede propagar en superficies textiles, juguetes, comederos, entre otros. La recomendación es eliminar los objetos innecesarios o aquellos que hayan cumplido con su tiempo útil de vida.
- Contacto a través de un felino portador: Algunos gatos pueden portar el calicivirus felino sin mostrar síntomas. Sin embargo, durante esta fase de recuperación, pueden contagiar a otros, aunque tú, como dueño, hayas seguido las instrucciones al pie de la letra durante el tratamiento. Lo ideal es llevar un control médico antes, durante y después.
Diagnóstico, métodos de prevención y soluciones que pueden salvar vidas
Es clave tener conocimiento sobre cómo responder a diversas circunstancias, especialmente, si afecta al resto del entorno. En este caso:
- Protege a tu gato contra el calicivirus mediante la correcta vacunación.
- Trata de mantener una buena higiene en todos los espacios de la vivienda.
- Procura que el felino se mantenga entretenido para minimizar el estrés.
- Si presenta síntomas, esfuérzate por mantener al gato afectado en completo aislamiento para evitar riesgo de contagio.
- Una vez superada la enfermedad, llévalo a control en los tiempos que te recomienda el especialista para evitar que se convierta en portador crónico.
- Cuida a tu gato si tiene edad avanzada o si ha presentado algún grado de inmunodepresión.
- Trata las infecciones secundarias con antibióticos. Invierte en antiinflamatorios para reducir el dolor o la fiebre, y aplica nebulizaciones que ayuden a mejorar su respiración.
- Procura que la alimentación de tu gatito sea blanda. Es decir, suave, fácil de digerir y con bajas dosis de fibra para que no se dificulte la masticación y logres estimular el apetito.



Hepatitis felina: ¿Cómo se desencadena y cómo saber si tu gato la tiene?
La hepatitis en gatos es la inflamación del hígado generada por virus, tóxicos o trastornos autoinmunes. Una vez dentro del cuerpo, compromete el correcto funcionamiento de funciones importantes como almacenar minerales, vitaminas, desechar sustancias tóxicas de la sangre, y adicional, puede convertirse en un verdadero problema si tienes un felino de edad avanzada o con tendencia a padecerla por genética.
Sintomatología
- Vómitos.
- Dolor abdominal.
- Bajo ánimo o apatía.
- Ictericia en la lengua o encías.
- Exceso de bilirrubina en el cuerpo.
- Letargo y somnolencia.
- Problemas al caminar o pérdida de equilibrio.
- Piel o mucosas de color amarillo.
- Falta de apetito.
- Cambios de conducta.
Causas comunes
- Causas idiopáticas: Pueden aparecer por una colangiohepatitis aguda o colangitis supurativa-colangiohepatitis desde el intestino a través del conducto biliar, y se manifiesta por medio de una inflamación llena de pus que afecta el hígado y los conductos biliares. También se manifiesta a través de una colangitis linfocítica, una enfermedad inmune-mediada, sin una causa bacteriana clara, que entra en el reglón de causas idiopáticas. Se asocia con varios grados de fibrosis e hiperplasia de los conductos biliares, y puede requerir tratamiento de por vida.
- Causas bacterianas: Se trata de una diseminación de bacterias en el hígado. De acuerdo a diversas investigaciones, se sospecha que, una hepatitis inducida por septicemia en gatos enfermos, desarrollan signos de hepatopatía durante la hospitalización. Especialmente, si tienen infecciones bacterianas o enfermedades gastrointestinales graves.
- Causas víricas: Es una causa poco común, pero una vez que aparece en tu gato se hace sentir bajo el nombre de Peritonitis infecciosa felina (PIF). Esta enfermedad es causada por el coronavirus entérico felino y puede afectar cualquier órgano, incluido el hígado. Aparte, debes saber que los gatos con afectación hepática suelen desarrollar hiperbilirrubinemia, y las lesiones incluyen necrosis multifocal en vasos sanguíneos, infiltraciones de neutrófilos y macrófagos.
- Fármacos y toxinas: En ocasiones, el fármaco, una toxina o agente tóxico puede causar daño hepático, y el hígado es especialmente vulnerable a los daños tóxicos. Estos síntomas pueden presentarse a través de una inflamación, en fibrosis, colestasis o hepatotoxicidad.
Dicho de otro modo, es fundamental que te mantengas al día y apliques en tu gato dietas equilibradas para evitar un diagnóstico que empeore con el paso del tiempo.
¿Cómo prevenir la hepatitis felina?
La hepatitis felina es altamente contagiosa, y a veces, es mortal entre mascotas. Si no se trata adecuadamente, las posibilidades de sufrimiento son mayores, por lo que es oportuno seguir estas sugerencias:
- Aleja a tu gato del resto si sabes de alguno que esté infectado, y viceversa.
- Mantén la casa en extrema limpieza profunda, debido a que la enfermedad puede permanecer en el ambiente por meses y resistir a muchos desinfectantes. Sobre todo, si se trata de la hepatitis vírica.
- Cambia la ropa de cama con frecuencia.
- Desinfecta comederos, correas y juguetes.
- Usa los productos adecuados en donde duerma, juegue y haga vida el animal.
En el caso del calicivirus felino, no existe un tratamiento específico para eliminar el virus. No obstante, los cuidados veterinarios están dirigidos a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Por otro lado, en la hepatitis felina es crucial realizar pruebas diagnósticas, estudiar historial clínico, edad y características para dar con las causas y evitar un desenlace fatal.
¿Conclusión? Ambas enfermedades pueden afectar gravemente a tu gatito. La vía médica siempre es la respuesta y es el veterinario el único autorizado para determinar cuáles son los próximos pasos. No lo pienses dos veces si observas un comportamiento fuera de lo común.










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