La comida y el gato: comportamiento frente al alimento
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La comida y el gato

La comida y el gato: comportamiento frente al alimento

 

El comportamiento del gato frente a la comida se debe de entender a raíz de la alimentación en su estado natural, cuando se alimenta de la caza. El gato es un animal carnívoro y sus antedecesores salvajes  cazaban en solitario.

Los gatos cuando están en la naturaleza cazan por instinto y no siempre después de obtener su presa tienen que necesariamente alimentarse. Al depender de sí mismos no pueden arriesgar su vida esperando a tener hambre para cazar. Un gato se alimenta de pequeñas presas, roedores aves, insectos… y para comer fracciona el alimento a lo largo del día adaptando las cantidades a la disponibilidad de comida. Por esta razón el gato caza de forma continua para disponer de provisiones, pudiendo llegar a hacer a lo largo del día unas 16 tomas comiendo una media de 5 o 6 gramos durante un minuto o dos. Con lo que podemos calcular que un gato come en veinticuatro horas unas media de treinta minutos

comida y gatos: comportamiento en la alimentación.Prensión labial
Prensión labial
comida y gatos: comportamiento en la alimentación. Prensión lingual superior
Prensión lingual superior
comida y gatos: comportamiento en la alimentación. Prensión lingual inferior
Prensión lingual inferior

Modos de prensión del alimento

 

Existen tres diferentes formas en las que un gato puede coger el alimento a la hora de comer en función del contacto del alimento con los labios o la lengua.

  • El modo labial: es el más habitual para la mayoría de los gatos. Atrapan el pienso entre los labios
  • El modo lingual superior: el gato atrapa la comida con la cara superior de la lengua como si bebiera agua.
  • El modo lingual inferior: forma más habitual entre los gatos braquicefálicos, cogiendo el pienso con la parte inferior de la lengua.

 

 

Alimentación correcta

 

No todas las razas comen a la misma velocidad. Un gato persa tarda bastante más en comer que otras razas. Cuanto mayor es la velocidad a la que se ingieren los alimentos menor número de veces se mastica, con lo que las probabilidades de vomito son mayores. Los dientes también se ven perjudicados por este hecho, al no masticar la croqueta se tiende a tener mayor placa dental.

Para que un gato se alimente de forma correcta debe de tener su espacio bien definido. La zona de alimentación debe ser un espacio en el que se sienta cómodo y debe estar alejada de la zona de eliminación. Si el gato no se siente a gusto, puede dejar de comer por estrés.

 

 

La Zona de alimentación

 

  • Su comida tiene que estar en un lugar suficientemente alejado de la zona de eliminación (arenero)
  • Preferiblemente debemos usar recipientes de materiales no porosos, para que no se absorban restos de comida, los más recomendables son los de acero inoxidable o porcelana y los que menos madera y plástico.
  • Deben de tener un tamaño adecuado, no muy grandes para que el pienso no se disperse y quede recogido. Además si ponemos cantidades muy grandes, al estar en contacto con el aire va perdiendo su olor y les resulta menos apetitoso
  • Si nuestro gato es de tipo persa, es conveniente pensar en la ergonomía del comedero. Un cuenco que no sea plano, con una base algo inclinada hará que no se manche tanto al comer. Igualmente si tiene la base algo elevada facilitará la posición del gato mientras come. Son pequeños detalles que facilitan mucho la vida a nuestros gatos. Sobre todo si tenemos gatos que ya se van haciendo algo más mayores.
  • Superficies antideslizantes. Hay alfombrillas que hacen que se adhieran mejor los cuencos al suelo. Actualmente muchos fabricantes ya realizan los cuencos con un peso adecuado para que no se desplacen e inclusive en la base ya traen incorporadas una almohadilla adherente.
  • Pienso de libre acceso. Vigilando las cantidades diarias que comen diariamente. Es una forma de facilitar que coman cuando ellos se sientan más cómodos siempre y cuando nuestro gato no tenga un problema con el sobrepeso o sea muy glotón.
comida y gatos: comportamiento en la alimentación

Cómo introducir un alimento nuevo

 

Normalmente a los gatos les atrae el cambio en los alimentos, es una forma natural de obtener una alimentación más equilibrada. Cuando cambiamos la alimentación debemos de tener en cuenta el motivo por lo que se toma está determinación. Lo primero es consultar al veterinario la causa que nos origina a hacer esto, ya sea un aumento de peso, una falta de apetito… Para que sea un profesional que basándose en la salud de nuestro gato nos pueda aconsejar el tipo de pienso que le puede ir mejor para solucionar el problema o trastorno que esté teniendo nuestro gato. Muchas veces el motivo de cambiar la alimentación de nuestro gato no tiene porque originarse en una enfermedad, podemos de cambiar el pienso por la edad de nuestro gato, ya sea porque necesite un aporte calórico menor o porque le hayamos castrado y haya cogido algo de peso, etc. Hay muchos motivos a lo largo de la vida de un gato que puede hacer necesario una variación en su alimentación, pero siempre es mejor estar aconsejado de la mano de un experto.

 

 

Proceso lento y gradual

 

Cambiar la alimentación de nuestro gato a de ser un proceso lento y gradual para dar tiempo al animal a acostumbrarse al nuevo alimento y no provocar el rechazo del mismo. No debemos sustituir repentinamente su alimentación, podemos provocar en el gato problemas digestivos como vómitos o diarreas, incluso sintomás de estrés. Si estamos hablando de un gato senior aún hemos de tener mayor cuidado con estos cambios. Observando en todo momento sus reacciones a la nueva comida. Para que el gato no sufra con el cambio hemos de tener especial cuidado en aumentar progresivamente el porcentaje de nuevo pienso hasta que finalmente sea el 100% de su comida.

Es conveniente estar atento al cambio ya que puede ocurrir que el gato coma en exceso por efecto de la novedad, si es que ha estado comiendo durante mucho tiempo la alimentación anterior.

 

Porcentajes del nuevo alimento a suministrar

 

  • Día 1 y 2. 10% del nuevo alimento mezclado con 90% del anterior pienso
  • Día 3 y 4. 25% del nuevo alimento mezclado con 75% del anterior pienso
  • Día 5, 6 y 7. 50% del nuevo alimento mezclado con 50% del anterior pienso
  • Día 8 y 9. 75% del nuevo alimento mezclado con 25% del anterior pienso
  • Día 10 y posteriores. 100% del nuevo pienso

 

Si se observa cualquier problema, ya sea falta de apetito o lo contrario voracidad a la hora de comer debemos de consultar con el veterinario para que nos aconseje personalmente como hacer la introducción del nuevo pienso o si debemos de cambiar por otro si la aceptación no es la deseada.

Ante el rechazo a la comida hemos de acudir de inmediato al veterinario.

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