El gato Bosque de Noruega
Es una raza elegante con un pelaje semilargo (aunque un poco más corto en verano). El bosque de Noruega es algo de mayor tamaño que el gato medio. Su cuerpo es largo, musculoso y de constitución fuerte, con una poderosa estructura ósea. Tiene las patas largas y la cola tupida. La cabeza es larga y triangular con un perfil recto y orejas altas con un mechón en la punta. Un manto superior liso y brillante cubre el manto inferior lanoso, que es hidrófugo. No teme al agua, incluso es un excelente pescador.
De aspecto salvaje pero muy cariñoso y sociable, incluso hay dueños que lo sacan de paseo.
Origen
Mencionada en leyendas de la mitología escandinava relata que eran estos gatos los que tiraban del carruaje de la diosa Freya, incluso cuando ni el mismísimo Thor podía llevar a cabo esta labor. También se menciona en cuentos de hadas escandinavos como «gato duende». Está catalogada como una de las 10 razas de gatos más antiguas del mundo.
Se cree que la raza se originó a partir de los gatos de pelo corto traídos por los vikingos desde Gran Bretaña y de los gatos de pelo largo traídos por los Cruzados a Escandinavia, que posteriormente se cruzaron con gatos de granja y silvestres locales.
La raza fue reconocida por primera vez en Noruega en 1930, pero hasta 1984 no fue reconocida por la Asociación Internacional del Gato.
Esta raza no era demasiado conocida, pero cuando el rey noruego Olaf V la denominó como mascota nacional ganó una enorme popularidad, la cual mantiene hasta nuestros días.